¿Tienes duda de saber si puedes meter a tu perro a la piscina? No te preocupes, el día de hoy te explicaré todo acerca de este tema. La piscina es un lugar estupendo para que tu familia y tus mascotas pasen los veranos. Es la solución perfecta para refrescarse, tomar el sol y divertirse mucho. Sin embargo, al igual que ocurre con los niños pequeños, tu perro puede correr el riesgo de hacerse daño si no está bien vigilado. No todos los perros son grandes nadadores y no todas las piscinas se consideran aptas para perros.
Reconoce pronto a qué categoría pertenece tu perro y asegúrate de tomar las precauciones adecuadas para garantizar su salud y seguridad y evitar la posibilidad de ahogamiento. Además, si tu perro es mayor o tiene alguna lesión como la artritis, sería beneficioso asegurarse de que lleva un chaleco. Hay que introducir adecuadamente a los perros en el agua antes de que empiecen a divertirse. El cloro irrita fácilmente a las mascotas. Al igual que los humanos, sus ojos y su piel pueden agravarse si no se toman las medidas adecuadas. Asegúrate de lavar a tu perro con agua fresca para evitar irritaciones cutáneas y daños en tu casa cuando vuelva a entrar. Aunque te resulte tentador, no permitas que tu perro beba agua de la piscina.
Consejos para que mi perro disfrute la piscina
Para que tu cachorrito disfrute de la mejor manera su tiempo en la piscina debes asegurarte de algunos aspectos que te lo detallo a continuación:
Esquema de vacunación al día: el punto más importante
Es muy importante que tu perro tenga su carnet de vacunas al día, ya que muchas de las veces las piscinas públicas a las que lo sueles llevar contienen bacterias que pueden contaminar a tu perro. En especial si tu perro es aún un cachorro, es necesario que tenga aplicado sus vacunas pentavalentes o también conocida como “Múltiple” y sus debidos refuerzos para que no tengas problemas.
En VetSapiens contamos con vacunas aprobadas internacionalmente para que tu cachorrito se encuentre protegido en todo momento y durante todas sus aventuras.
Seca bien los oídos después del baño
Después de que tu perro salga de la piscina, asegúrate de secar bien sus orejas con una toalla suave y absorbente. Esto ayudará a prevenir la acumulación de humedad en el canal auditivo, lo que puede favorecer el crecimiento de bacterias y causar infecciones de oído.
Durante el baño en la piscina, trata de evitar que el agua entre directamente en los oídos de tu perro. Puedes hacer esto manteniendo la cabeza de tu perro en alto y evitando que se sumerja por completo. Si tu perro no se siente cómodo con esto, es mejor no forzar la situación y buscar otras actividades para disfrutar juntos.
¿Cuánto tiempo puede estar un perro en la piscina?
El tiempo que un perro puede pasar en la piscina puede variar entre 30 minutos a 2 horas, y varía dependiendo e factores como la raza del perro, su salud, nivel de actividad y tolerancia al agua. Aquí tienes algunos tips generales a tener en cuenta:
- Supervisión constante: Es importante supervisar a tu perro en todo momento mientras está en la piscina. No dejes a tu perro sin vigilancia, ya que pueden ocurrir accidentes incluso en aguas poco profundas.
- Adaptación gradual: Si es la primera vez que tu perro se introduce en la piscina, es recomendable que realices una adaptación gradual. Comienza con sesiones cortas en el agua y observa cómo reacciona tu perro. Si muestra signos de incomodidad o estrés, es mejor no prolongar su tiempo en la piscina y permitirle acostumbrarse gradualmente.
- Evita la fatiga: Los perros pueden cansarse rápidamente mientras nadan, especialmente aquellos que no están acostumbrados a esta actividad. Asegúrate de que tu perro tenga suficientes descansos y no fuerces una actividad prolongada en el agua. Presta atención a señales de agotamiento, como dificultad para respirar, movimientos lentos o falta de coordinación, y retira a tu perro del agua si se presenta alguna de estas señales.
- Controla la temperatura del agua: El agua de la piscina debe estar a una temperatura agradable para tu perro. Evita que el agua esté demasiado fría o demasiado caliente, ya que esto puede ser incómodo e incluso peligroso para tu mascota. Además, recuerda que los perros con pelaje denso pueden retener más agua y tardar más en secarse, lo que puede afectar su temperatura corporal.
Beneficios de meter a mi perro a la piscina
Meter a tu perro en la piscina puede ofrecer varios beneficios, tanto físicos como mentales. Aquí te menciono algunos de ellos:
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Ejercicio físico: Nadar es una actividad de bajo impacto que puede ser excelente para perros, especialmente aquellos con sobrepeso o con problemas en las articulaciones. El agua ofrece resistencia, lo que hace que el perro realice un ejercicio completo sin forzar sus articulaciones.
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Mejora la salud cardiovascular: Al nadar, el perro realiza un ejercicio que mejora su resistencia y fortalece su sistema cardiovascular. Esto es muy beneficioso, especialmente para perros mayores o con enfermedades del corazón.
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Fortalece los músculos: Nadar es una forma de tonificar y fortalecer los músculos sin los riesgos asociados con ejercicios de alto impacto. Es ideal para perros con poca actividad física o que se están recuperando de una lesión.
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Reducción del estrés y ansiedad: El agua tiene un efecto calmante en muchos perros. Además, el acto de nadar o simplemente estar en la piscina puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, promoviendo el bienestar general.
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Mejora la flexibilidad: El movimiento en el agua permite que el perro mueva sus músculos y articulaciones de forma más libre, lo que puede contribuir a una mayor flexibilidad.
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Estimulación mental: Nadar también puede ser una actividad divertida para el perro, lo que lo mantiene mentalmente estimulado. Además, puede aprender nuevos trucos relacionados con el agua.
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Ideal para perros con problemas de movilidad: En perros mayores o con enfermedades articulares como la artritis, la natación puede ser una excelente opción para mantenerlos activos sin causarles dolor.
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Refrescante y divertido: Además de los beneficios físicos y mentales, meter a tu perro en la piscina puede ser una forma divertida y refrescante de pasar tiempo juntos, especialmente en días calurosos.
Problemas de meter a mi perro en la piscina
El exceso de exposición al agua de la piscina puede resecar la piel de nuestros perros y afectar la calidad de su pelaje.
Siempre vigilar a nuestras mascotas para evitar accidentes, como ahogamiento o golpes
RECUERDA: NO a todos los perros les gusta el agua, por eso no los fuerces a ingresar si no desean. Puede volverse una experiencia traumática.


